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Ciencia o filosofía
Tecnología - 02 de marzo de 2009
Escrito por Anabel Consejo Pano
 
Newton fue uno de los primeros científicos que intentó formular una teoría que explicara la totalidad del universo. La unificación no se logró con la teoría de la gravedad y hubo que esperar a que llegara Einstein para que alguien se acercara a formular una ley que describiera todo lo que conocemos en este universo a partir de una sola idea, una ecuación única, una simplificación de los fenómenos del universo de la manera más sencilla posible. Pero la Teoría de la Relatividad General tampoco lo abarcaba todo. Durante el siglo XX se han enunciado teorías que se esfuerzan por llegar a esa ecuación única y sencilla que nos explique de dónde venimos y, seguramente, contenga alguna pista sobre hacia dónde vamos. La Teoría M es la última. Deriva de la Teoría de Cuerdas, única teoría hasta el momento que ha logrado unificar todas las fuerzas del universo (gravedad y mecánica cuántica). Dicha teoría nos habla de la existencia de unas partículas de energía que vibran como las cuerdas de un chelo y que son de lo que está formado el universo y todo lo que contiene. La teoría tuvo diversas versiones y pasó por épocas de apogeo y de desplome, hasta que en 1995, Edward Witten expuso al mundo su Teoría M. Según Witten las cuerdas pueden existir en tres o más dimensiones y, con la energía suficiente, pueden crecer hasta tamaños gigantescos, tan grandes como el Universo. Estas membranas, o “branas”, existen en una undécima dimensión y en cada una de ellas existe un Universo. A partir de allí, se explica que estas “branas” vibran y, en su vibración, chocan unas con otras. Estos choques provocan un gran despliegue de energía que es lo que nosotros conocemos como el Big Bang. La Teoría M, explica que las “branas” pueden estar enfrente de nosotros pero no las podemos alcanzar. La única manera en la que podríamos comunicarnos con otra membrana, otro Universo, sería enviando fuertes ondas gravitacionales. Así mismo, la teoría no descarta que se puedan producir nuevos Big Bang de manera inevitable e impredecible.La Teoría M intenta encontrar pruebas, huellas de estas partículas que son la base de la teoría y, supuestamente, del Universo. Una de las funciones que tienen los aceleradores de partículas subatómicas es hallar estas pistas. Si los experimentos que allí se están llevando a cabo tuvieran éxito, no se demostraría absolutamente la totalidad de la teoría, pero se tendría cierta certeza de que se va por buen camino en la investigación, en la búsqueda de la Teoría del Todo.Llegados a este punto es inevitable hacernos varias preguntas: ¿estas teorías son ciencia o ciencia ficción?, si no se pudieran comprobar, ¿serían filosofía? A mí, particularmente, me provocan muchas dudas e incógnitas que no soy capaz de ni siquiera imaginar, pero, sobre todo, siguen sin resolver una pregunta mayor: y las “branas” ¿de dónde vinieron? Puntos de referencia: http://www.astroseti.org/vernew.php?codigo=956http://www.tu.tv/videos/teoria-de-cuerdas-1-de-3