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Chrome para Linux, al fin
Tecnología - 19 de enero de 2010
Escrito por Pere Borràs
 
Ha sido bastante tiempo de espera pero al fin ha llegado. Chrome, el navegador desarrollado por Google, ha visto la luz en su versión para Linux.

Su instalación, que se desmarca del tipo de instalación usado por otro producto de Google para Linux, el Google Earth, echa mano ésta vez de paquetes normales mondos lirondos. La instalación se puede realizar en cualquier distribución de Linux aunque está optimizada para las distribuciones de Debian, Ubuntu, Fedora y openSUSE.
Está liberado, además, también, el código fuente, en el marco de desarrollo de software libre "chromium", lo que permite que los desarrolladores puedan tocar sus "tripas" para modificarlo o adaptarlo a necesidades personales. Su front-end también está suficientemente parametrizado lo que permite, a usuarios menos experimentados, cambiar su aspecto a las preferencias personales de cada uno.

Aunque en versión Beta, es totalmente funcional y cuenta con todas las características de su hermano para Windows.

El navegador nació tras observar la evolución de la web, desde su nacimiento, hasta el punto de convertirse en un sistema no ya solamente para mostrar información, sino también para procesarla. Desde que naciera Javascript de la mano de Netscape, cada vez han sido más las aplicaciones que se han escrito para ser ejecutadas dentro del navegador. Como los navegadores habían evolucionado desde una base planteada para mostrar información, Google decidió que era hora de crear un navegador desde cero para poder responder a las exigencias de proceso requeridas para poder ejecutar las aplicaciones. Por eso, Chrome aprovecha los recursos optimizándolos para éste fin. Ello se nota en una ejecución mas rápida y ágil. Es el navegador ideal para dirigirse a las webs de última generación, las que muestran información personalizada, como las webs sociales tipo faceboook o tuenti.

De igual forma que en su versión para Windows, cada vez que se abre una pestaña nueva nos presenta una tabla con las ocho páginas más usadas por el usuario, nos permite escoger la "piel" del navegador, ofrece la opción de navegación "de incógnito" que borra caché, historial y keywords de la sesión, ofrece herramientas de análisis y optimización muy úitles para desarrolladores y webmasters, y muchas más opciones. Éstas, sin embargo, no se traducen en un menú interminable de opciones. De acuerdo con suy filosofía minimalista, optimiza el espacio para dejar la mayor superficie posible a la visualización de la web.

Acorde a su filiosofía de entender la web como un proveedor de software, permite crear accesos directos de escritorio a las páginas que, una vez abiertas, se muestran sin barra de herramientas ni pestañas de la ventana, dejando algo que se percibe más como una aplicación en sí misma que como una página más.

Dadas todas éstas características y su esfuerzo en mejorar la seguridad, se trata de una poderosa alternativa, tal vez la mejor, para navegar por la web.