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El Mal Trato de los Servicios Sociales
Opinión - 23 de septiembre de 2017
Escrito por Consuelo G. del Cid Guerra
 

El pasado reciente que -todavía- nos asiste, quiso un patrón femenino que consiguió imponer por la fuerza, y ahora quiere otro. Los nuevos modelos de famila vivieron una luna de miel enmarcada ya no se sabe dónde, desde un disfraz modernista, casi Picassiano, entrando y saliendo de distintos gobiernos. Nosotros decidimos y nosotros votamos. Que nadie se alarme ahora ante este espanto real cuando la policía irrumpe en los domicilios para arrancar niños de los brazos de sus madres.

"Por algo será" -insiste esa mayoría tan ignorante como desinformada-. "No me lo creo, no se van quitando hijos así como así". "Son malas madres". "Los menores estaban en riesgo": ¿Tantas?... ¿Tantos?...

Más de cien mil familias han sido separadas de sus hijos desde 2015. No se puede ser pobre, diferente, rebelde, naturista, vegana, alternativa...no se puede ser nada fuera de lo establecido. Cualquier marca en el cuerpo de un menor podrá ser puesta en duda, pero nadie la cuestiona si el niño permanece interno en un centro de menores : Yo no pegué, tú pegas. Tú eres el Estado y sobre él decides el destino de todas las criaturas que robas.

Si eres una mujer maltratada, te maltratarán más desde la cúpula : "No sabes elegir tus parejas, nos llevamos a los niños". No importa si él es el padre : tiene sus derechos, te pega, sí, pero no hay que romper el vínculo : Podrá tener visitas -supervisadas o no-, podrá ver a los niños después de molerte a palos, de la amenaza diaria y la persecución constante, porque "es su padre" y hay que respetar el semen. Pero tú -desgraciada- no tendrás ni guarda ni custodia, tú eres la idiota inmensa en ese océano helado donde se ahoga la razón. Nadie te escuchará. Te van a decir que mientres, que exageras, que inventas. Saldrá un ejército de machos en defensa de un honor otrora más que perdido que aflora de nuevo como una bomba de gas lacrimógeno extendida en directo hacia todos los ojos : "Llorona, manipuladora, estás incapacitada, tú no sabes ser madre".

Y cómo ha cambiado el cuento. Antes, nos abandonaban sin más e iban a por tabaco un día para no regresar. Y desde que se penalizó el asunto de las pensiones, desde que -por no pagar- pueden ir a la cárcel, piden la custodia compartida:para no pagar. Así, ejerciendo de padres a plazos mientras te revientan psíquicamente, harás juegos malabares por mantener un hogar roto que habla de "papá" como si tal cosa. Asúmelo.No te quejes. Cállate.

Serás atendida por los Servicios Sociales, cuyo laberinto demoníaco es prácticamente perfecto. Uno y otra -sobre el papel- añadirán calumnias, atrocidades varias, y lo único que -al final- te identificará al respecto, es el nombre. Sobre tu nombre se estampa tal biografía innoble, tales barbaridades, sin otra defensa que la del abogado perplejo que no entenderá nada al principio y puede incluso retirarse al final. Te quedarás sin hijos.

Ese patrón actual puede romperse desde el grito y la queja. Más allá del lamento se impone el movimiento, la acción prioritaria, su protesta, y la primera en la frente: Sois vosotros. Es legal. Pueden hacerlo, y -en consecuencia- podemos deshacerlo. Nuestro vientre es la mano. Que nadie toque las cunas.