Charo Vega , nobleza obliga

Las que aspiran a un trozo de pastel, sea del sabor que sea, están dispuestas ?o indispuestas- a cualquier cosa. Quizá es lo que a Esther del Prado le llevó a poner la guinda el otro día en Sálvame, programa sensible e intelectual donde los haya, aunque no cabe la menor duda de que si lo ha hecho es porque la han buscado o se la han encontrado, que la vida está llena de busconas, encontradizas y presas fáciles, y más en semejantes ámbitos.

Opinión | 09 de abril de 2011
Consuelo G. del Cid Guerra

La encerrona que el programita le preparó a Charo Vega, tiene webs. Páginas y páginas webs. Porque nadie se dignó avisarla de que aparecería Esther del Prado para contar un supuesto acoso por parte del ex marido de Charo, Tony Caravaca, de los mánagers el más grande. Es más, se trataba de su última colaboración en el programa como colaboradora : Menuda despedida.

Del Prado narraba con pelos y señales cómo ella, una inocente y dulce chiquilla de diecinueve años, se sentía perdida ante las intenciones del maduro representante. Lloró lo justo, en un intento de drama que no se sostenía ni con cemento armado. Y habló delante de Charo, como si encima le hiciera un favor, cuando lo que ha hecho es una putada.

Para quienes no la conozcan (es decir, la mayoría) se la presento:

Ex azafata del 1,2,3. Ex presentadora de Vip Noche, ex mujer de El Bigotes, implicado en el caso Gurtel : ? Me propuso ser prostituta de lujo y pasar un mes en un crucero con un político casado y de derechas". Dice que se casó con él porque ?se lo rogó?. Y ya puestos, apareció en la portada de Interviu, en busca del tiempo perdido, de morritos, (que no es lo mismo que de morros) mostrando sus divinas tetas y en actitud desafiante ?dentro de lo que cabe-.

Dijo ?también- que un periodista de radio muy influyente organizó un viaje al que ?supuestamente- ella debía acudir para acompañar a un político : "Me ofrecieron un cheque en blanco para que pusiera la cifra?. Pero no soltó el nombre del político, evidente.Mente. Debió creerse en posesión del suficiente poder como para que tiritara el misterio (que no tiene).

Más : Aprovechando el momento y bien enganchada al tirón, le faltó tiempo para aparecer en Sálvame con otra de sus historias : Una supuesta relación con Pepe Navarro,en 1993, cuando trabajaba en Antena 3. Según ella, éste le pidió un hijo, tuvieron unos roces de cuatro meses, y otros esporádicos hasta que Del Prado le abandonó.

Lo de menos: Actriz de reparto (es decir, de las que nunca se llevan la mejor parte) en películas varias de destape tipo hortera, a saber:

-Don Juan, mi querido fantasma.

-El Rorobo de la jojoya.

-Pelotazo nacional.

La chica lo ha intentado ?literal.Mente- por todos los medios.

La credibilidad de semejantes declaraciones no es que sea cuestionable, es que ni siquiera existe como concepto. Ni remitiéndose una al noúmeno -se lo traduzco, oiga-: Término utilizado para referirse a la cosa en sí, en su existencia pura e independiente de cualquier representación. Es decir, que no cuela. Pero cada una se trabaja la fama y el dinero como mala.Mente puede, más cuando los programas intestinales conceden espacio a semejantes lavaderos. Viva España.

Del Prado, que lava la ropa dentro y fuera de casa por guarra que esté, no se ha cortado un pelo para soltar lo impropio ante las mismísimas narices de Charo Vega, que dicho sea de paso, encajó la faena como pudo, y pudo bien. Me da exactamente igual si lo que dijo es verdad o no, porque simple.Mente, eso no se hace.

Y que encima se coloque como titular ?La historia más dura de Esther del Prado?, tiene bemoles. Porque la inocencia de esa criatura de diecinueve años es tan cuestionable como el hecho de imaginar que nació con canalillo o el pelo negro azulado de frasco.


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