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Canarias dice NO al petróleo
Internacional - 14 de septiembre de 2014
Escrito por Jonathan Ferrera Tabares
 

Canarias dice NO a las prospecciones. Ésta es la única verdad de todo el tiempo de lucha que el archipiélago canario, situado frente a las costas del Sáhara, y perteneciente al estado español, ha estado llevando a cabo durante meses y meses.

Un archipiélago que podría autoabastecerse, sin problemas, de energía renovables: sol, viento, fuerza maremotriz, hidraúlica, geotérmica... y que sigue dependiendo y contaminándose por el fósil petróleo, tan sólo por los intereses de multinacionales como Repsol y gobiernos impasibles como el español que, claro está, andará metido en el negocio.

El pueblo en masa se lanza a las calles. El Gobierno Central lo ignora. Canarias dice NO una y otra vez, recibe apoyo balear, tiene el apoyo del Gobierno Autonómico y el frente activo, por la inminente cercanía, de los Cabildos de Fuerteventura y Lanzarote.

Voces en el Congreso de los Diputados se alzan diciendo que no importa el interés ni opinión de Canarias, que prevalece el interés nacional español, eso tras que Valencia negara prospecciones cerca de sus costas por vivir del turismo... ¿Y de qué vivimos nosotros? ¿de la venta de estampitas de la virgen de Candelaria, del Pino, de Las Nieves...? Me da que no.

Ya no solamente es la cuestión de que Canarias tenga, como principal motor económico, el turismo, que a día de hoy es así; si no que es en un momento de pensar globalmente, el Mundo necesita un cambio radical y una dependencia cero de energías no renovables, fósiles, no sostenibles y que sólo siguen ahí para que haya unos cuantos ricachones, muy ricachones (entre ellos los políticos, que no gobiernan para España, si no para sus intereses personales y laborales cuando dejen su cargo) y que siga habiendo cada vez más miseria y pobreza.

El cambio de sistema es necesario. Canarias recibe más de doce millones de turistas al año y, gracias al sistema de multinacionales capitalistas, esta riqueza se va toda de aquí. A los canarios sólo se nos ofrece los puestos peor remunerados y más bajos de la hostelería y, como regalo, se nos deja una tierra cada vez más contaminada, degradada, estropeada y maltratada. Sin considerar la mala imagen que crea para la economía turística que, cuando llegan esos turistas en sus cruceros al puerto de Santa Cruz de Tenerife, ven esas horribles plataformas petrolíferas, que cada día van llegando mas a Canarias; en una descarada muestra de "¿no quieres caldo?, toma dos tazas" (y, sin hablar de turismo, el impacto medioambiental que ya esto constituye de por sí para los ciudadanos y el entorno).Y por qué no hablamos también, aprovechando la coyuntura, de que, aparte de todo esto, tenemos en plena capital de Tenerife la Refinería de petróleo de Canarias: un pozo de contaminación que, en cualquier momento, puede mandar media ciudad a volar por los aires y de la que aún se están haciendo estudios del grado en qué afecta a la salud de los "chicharreros" (desde luego, que la entrada desde el sur apeste, no creo que dé buena impresión a nadie).

Los desarrollistas que gobiernan Canarias sólo piensan en llenarse los bolsillos con la explosión desenfrenada de carreteras, camas de hotel, infraestructuras fantasma (véanse: puertos de Arinaga y Granadilla)... en un territorio de una biodiversidad rica y compleja. El Gobierno canario es el único del mundo (que un servidor conozca) que se ha dedicado a desproteger especies animales y vegetales... ¿esto no debe penalizarlo algún organismo internacional?... Con la única intención de poder construir y llenar de piche (asfalto) y cemento cada rincón de nuestras ocho islas.

Muchos somos los que, llegados a este punto, sólo deseamos que no se encuentre nada y sanseacabó. Que se pongan a hacer sus sondeos (que ya asesinan cetáceos y dañan el ecosistema marino) y que se queden con dos palmos de narices al no encontrar ni una gota del preciado oro negro. Y el peor de los miedos es que encuentre petróleo, entonces sí que es nuestra perdición, porque, en la remota suposición de que se genere trabajo, nos harían trabajar como esclavos y nos explotarían para llenar las arcas de la nación española. Después extrañará que muchos nos consideremos canarios y punto. Normal.

Por otro lado, tenemos la axioma de que, en el caso ideal de que dicho tipo de materia se encontrara, los beneficios de trabajo y/o económicos para Canarias serían cero, o apenas. La falacia de que somos unos inconscientes, que negamos la posibilidad de trabajo o beneficio económico para Canarias es un insulto a la inteligencia racional. En Canarias no se va a quedar un duro y ya estamos un poco hartos de que, como sucede con la hostelería, se aprovechen del potencial de nuestra bella tierra y nos dejen migajas. En este caso, además, nos quieren dejar el riesgo de que las costas de todas nuestras islas se tiñan de negro con lo que, no sólo se vería afectada toda nuestra economía si no nuestro entorno, nuestro medio ambiente y nuestros ecosistemas; sabiendo además que, como en el caso de los incendios, la ayuda del Gobierno Central llegaría tarde, ineficaz y mal. Así que tenemos ninguna garantía de beneficio de ningún tipo y todo tipo de argumentos en contra.

¡Canarias dice NO a las prospecciones, Canarias dice NO al petróleo! El cambio es necesario a nivel global... o eso, o sabemos lo que nos va a tocar sólo para permitir la vidorra de cuatro mangantes. Ya está bien.

 Coautor: Jesús M. González Escudero