Publicidad
Publicidad
Bajo tierra
Editorial - 24 de enero de 2013
Escrito por Consuelo G. del Cid Guerra
 

Bajo tierra, lo más hondo de su ser. Murió el pasado martes, se enterró el miércoles y nos lo cuentan hoy, jueves, –tal vez- para ahorrarse ese olor de multitudes que –sin duda- tiene mucho que decir. Juzgad y sereis juzgados. Ha tenido mucha suerte, amparada en su edad y en el hábito que ha ostentado durante la mayor parte de su vida. Bajo el que existía, decidía y firmaba el destino de miles de bebés arrancados a sus madres, porque sí, por las buenas, porque esa era ella, María Gómez Valbuena : El poder se lo permitió siempre, y obró bajo su criterio obviando puerperios, lágrimas, búsquedas y eternas tumbas donde nunca hubo nada.

Ha muerto en la más absoluta impunidad. Sólo imputada. Ahora, exactamente ahora que no está, siento que todo esto ha sido una gran farsa. Su tiempo era muy corto, y lo sabían. Llegó a declarar custodiada por la policía.Salió en Mercedes, a merced de –casi.- noventa años que nunca, jamás, las sentarían en el banquillo.

Los niños, María, los niños...¿Dónde están los niños?...¿Dónde escondías esa libreta azul?

¿Qué hiciste, María, en nombre de ese dios que te va a perdonar?. La tierra asume tantos mandamientos terrenales como divinos. Las tablas de tu personal ley se esconden en la libreta azul. En ella –tú,María- anotabas las fechas, los nombres y su destino. Decidías qué niño se quedaba con su madre y cual no. Por adúltera, golfa, incapacitada...Todo ello bajo tu propia decisión. Has trasteado millares de capazos por todo el país hasta los años noventa...

Has ordenado, permitido, robado...sola, en compañía de otros, de día y de noche, sin que el llanto de esas madres te afectara en absoluto, y poniendo chupetes en boca del nacido para acallar su nombre, sus orígenes, la madre...

Mater amabilis, mater admirabilis. Tus médicos, comadronas, enfermeras y curas. Hospitales, centros de acogida,asilos y demás. Por tu mala, mala, mala, mala educación: