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Pobre país pobre
Economía - 14 de marzo de 2009
Escrito por Wolfgang Schoeffmann
 
Banco de España, MadridSoy austríaco. Hace tres días leí en la prensa de una de cada de seis empresas austríacas contrata a nuevos trabajadores. Austria tiene los mismos problemas que España puesto que la crisis es mundial. Hace ya nueve años que vivo en España. No escucho más que noticias alarmantes, siento que se está sembrando el pánico, que las empresas se hunden y que la banca española ha cerrado las puertas.¿Los banqueros conocen el verdadero significado de su misión?. Bloqueándolo todo, no concediendo créditos y dando la espalda a sus clientes de toda la vida no están haciendo otra cosa que agravar la situación.
Nunca se ha hundido un banco por sus clientes: Trabajadores, autónomos y pequeños empresarios. Todos los bancos viven de sus clientes, no los clientes de los bancos.
Las nóminas, las hipotecas, los créditos y las pensiones, son de los trabajadores.
Los bancos se han hundido por malas gestiones en manos de ejecutivos, directores y presidentes. Dinero llamando a dinero para quienes siempre lo han tenido, pensando en estadísticas y grandes cifras conseguidas con las comisiones, traspasos, transferencias, tarjetas de crédito y demás conceptos que pagamos los trabajadores: Sus clientes.
No dejo de leer cuántos bancos se hunden por especulaciones, estafas e inversiones. Las comparaciones son odiosas. Pensar que Austria es un país rico y España un país pobre es el argumento más fácil.
La banca austríaca está solicitando ayuda económica al gobierno - tres mil millones de euros-, para poder continuar concediendo créditos a empresarios con problemas, e incluso apuesta por proyectos nuevos.
Los empleados, que son la base de todas las empresas, deben demostrar ahora lealtad y responsabilidad, aceptando reducciones de horario y de salarios altos para que el personal de estructura pueda continuar en plantilla.
Los empresarios no deben perder su capacidad de lucha y de riesgo, porque al cerrar la primera puerta se cierran todas las demás.
Los políticos son los únicos que no están en crisis: Siguen cobrando grandes salarios. Si pienso en el trabajo del señor Rajoy en los cuatro últimos años, como trabajador debería haber sido despedido hace mucho, y como empresario habría cerrado ya.
Sin embargo, continúa siendo un alto cargo. Los políticos se reúnen para decidir desde sus elevadas posiciones, con dietas de vip, guardaespaldas, coches oficiales y aviones privados.
La banca española no está en crisis, agarra su capital con avaricia mientras que los verdaderos trabajadores lo estamos perdiendo todo.
Y no nos dan porque no quieren arriesgar nada. Nos están demostrando que no somos nadie.