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ZOOXXI: Una apuesta por el bienestar y la educación
Actualidad - 26 de abril de 2017
Escrito por Isaac Villavecchia
 

El tejido social de Barcelona se está preparando para una modificación del concepto de zoológico adaptándolo a la mentalidad del Siglo XXI y lo hace desde la plataforma ZOOXXI. Entrevistamos a su portavoz, Leonardo Anselmi.

 

TLP: ¿Qué es Zoo XXI?

LA: Visto desde una lógica animalista, lo más allá que podemos ir. Dentro de las posibilidades que nos da hoy por hoy la realidad de los zoos, si hiciéramos un ataque abierto los primeros que lo pagarían serían los animales que están en los zoos actualmente.

TLP: ¿Lo pagarían los animales? ¿No significaría el cierre de los zoos el fin de su encarcelamiento?

LA: Dentro de una ideología liberacionista de los animales, como es la que yo personalmente tengo pero que no deja de ser una visión ideológica, un constructo ideológico nuestro, cerrar un zoo trae unos perjuicios para los animales que están dentro. Los que más suerte tienen acaban en otro zoo. Dentro de los informes que hemos hecho al respecto de dónde acaban los animales cuando un zoo cierra, en los que analizamos el cierre de 93 zoológicos en Europa, nos damos cuenta de que algunos acaban en peleterías, cotos de caza, restaurantes de comidas exóticas, zoos privados o circos con animales. Por eso creemos que los problemas no deben trasladarse; los problemas deben deconstruirse. El problema del zoo se construyó en 6000 años, nosotros necesitamos 20 para deconstruirlo. Creo que no es ninguna locura pedirle al movimiento animalista un voto de confianza en esta materia porque creemos que la deconstrucción de una lógica como la que tienen los zoológicos hoy en día no necesariamente tiene que llevarnos como final de ruta a la nada. Puede llevarnos a la construcción de otra cosa que sea positiva para los animales. En otras palabras, transformar los zoos en las protectoras de "no perros" y "no gatos" de las que no disponemos. Nuestro mensaje es no acabar con el ejército enemigo, sino hacerlo parte del nuestro. Creemos que, como reto, esto es todavía superior al cierre.

TLP: Suena como una conversión de zoos a santuarios de animales exóticos.

LA: Mejor todavía, porque el santuario tiene unas condiciones que en una ciudad no pueden darse. Uno de los subproyectos dentro del ZOOXXI se llama "las 3R". Quiere decir Rescate, Rehabilitación y Reubicación.

TLP: ¿Las 3R?

LA: Consiste en crear una dependencia dentro del zoo que se dedique a rescatar animales que lo necesiten, rehabilitar esos animales para que estén en condiciones de irse a un estado de semilibertad y puedan ser trasladados como consecuencia a un santuario. Sería como una especie de puente entre animales "no perros no gatos" que están en nuestras ciudades y que necesitan un destino mejor. Por lo cual, no acabaría siendo un santuario sino que acabaría siendo una herramienta urbana, por decirlo así, de lo que más tarde podría llegar a ser un santuario, una reserva o incluso planes de conservacion in situ que tienen que ver con la protección de hábitats naturales.

TLP: Pero lo cierto es que existen animales en peligro de extinción en la naturaleza...

LA: Los animales no necesitan ser reproducidos de manera artificial. Ya saben reproducirse solos. Hablando en plata, los animales no tienen problemas sexuales, que es lo que acaba diciendo el zoo que piensa que tienen. Lo que tienen son problemas de presión humana sobre sus hábitats. No es tanto que no se reproduzcan. Esto no ha pasado. No hay un problema de líbido en los animales actualmente.

TLP: Entonces el Zoo se convertiría en un espacio de rescate temporal...

LA: También planteamos que el nuevo zoo sea un espacio político y económico que se dedique a crear un puente entre lo urbano y la naturaleza pero en un sentido positivo. No en el sentido negativo del expolio y de la explotación, que fue el histórico, sino más bien lo contrario. Que el zoo sea agente político que vaya a proteger un hábitat natural, que pueda extraer imágenes de esa protección de la naturaleza y que eso pueda ser visualizado dentro de los zoos urbanos con tecnología.

TLP: ¿Cuál sería entonces su destino final? Porque si su problema es de hábitat, entonces esta reconversión tal vez requiere preparar los hábitats...

LA: Así es. Lo que plantea ZOOXXI en materia tecnológica es que la tecnología sea una consecuencia a la protección de un hábitat. No es simplemente que yo reemplace unos leones, me los lleve a un santuario y ponga unas pantallas con leones. No se trata de eso. De lo que se trata es que si hay algún lugar del mundo que esté en una situación de vulnerabilidad o de peligro de extinción, que podamos protegerlo como un hábitat natural. Porque para proteger un hábitat no hay secretos ni magia; es simplemente una cuestión económica para conseguir los permisos de protección, para contratar el personal dedicado a proteger el hábitat, los rangers para evitar la caza furtiva, etcétera. Si el zoo consigue reunir económicamente ese caudal que le permita proteger el hábitat, lo tiene que hacer de alguna manera tratando de conectar ese hábitat con la ciudad.

TLP: ¿Cómo se conecta el hábitat natural con la ciudad?

LA: Creemos que la forma es la tecnología. La tecnología servirá para mostrar los planes de conservación in situ dentro de un zoo de ciudad. Pero estamos hablando de tecnologías inmersivas. Tecnologías muy experimentales. Creemos que debemos usarla en sentido de mostrar a una persona cómo se relaciona una manada de elefantes entre sí cuando una cámara ha quedado justo en el medio de ellos. Uno puede darse vuelta, mirar por los 4 costados y estar rodeado de elefantes que están relacionándose socialmente entre ellos. Creo que en un sentido del conocimiento de los animales, el uso de la tecnología puede llegar a ser todavía mucho más profunda que ver a los animales en vivo y en directo en un zoo. Ese es uno de los argumentos que a veces encontramos. Mi pregunta es siempre: "¿Quién le ha dicho a usted que está viendo animales?". Lo que está viendo es un espectro, una especie de masa cárnica y ósea que está apagada delante suyo detrás de una reja pero que no tiene absolutamente nada que ver con el animal en la naturaleza.

TLP: ¿Un elefante encerrado no es un elefante?

LA: En ZOOXXI hicimos una serie de estudios. Dentro de la página de ZOOXXI, una zona en la que yo recomiendo entrar es una página que se llama informes temáticos donde hay cargados una buena cantidad de informes y vais a ver que hay 4 informes que hablan de 4 especies y revelan la diferencia que hay entre esa especie en cautividad y en la naturaleza. Hicimos solamente 4 especies porque es un trabajo enorme y totalmente desgastante poder analizar estas cuestiones, pero si pudiéramos tener más acceso al zoo y más acceso a ciertos espacios naturales a los que no llegamos por razones económicas, podríamos hacer muchos más informes. Lo que vimos es que el nivel de coincidencia entre los comportamientos animales en la naturaleza y en el zoo de BCN es del 0%. Cero. Ni lo que comen, ni las temperaturas, ni el clima, ni la socialización, ni la forma de reproducirse, ni las enfermedades siquiera. Ahí tenemos dos preguntas. La primera, desde el punto de vista filosófico, es: ¿Estamos viendo a esos animales de verdad, donde hay 0% de coincidencia en el comportamiento? Y la segunda: ¿Para qué nos sirve esa ciencia, estudiar algo que no se va a repetir jamás en la naturaleza? El zoo hace ciencia para sí mismo. Y esto es lo que ZOOXXI ha deconstruido a base de estudios científicos.

TLP: Antes has dicho que proteger un hábitat natural dependía de la economía. ¿Cómo se financia?

LA: Esa es la gran pregunta. Mucha gente se pregunta si ZOOXXI es un proyecto que le va a costar mucho dinero a las arcas del estado. La respuesta es: "depende". Y depende de una serie de variables. Por ejemplo, el zoo a día de hoy sale "0 a 0" según ellos. Esto quiere decir que lo que ingresan es lo mismo que sale. Eso es hacer trampa. No es cierto que salga a 0 coste a las arcas del estado. Lo que sale 0 son los gastos ordinarios. Pero los extraordinarios salen todos del consistorio. La prueba está en los 10 millones de euros que tuvieron que aprobarse en la legislatura pasada para hacer el delfinario. Esos 10 millones son dinero que sale del consistorio, no son dinero que se rasca el zoo porque le sobraran 10 millones y se los gasta en el delfinario. Por lo cual, desde el punto de vista de las obras y gastos extras que hay que tener en el zoo, ZOOXXI, en el peor de los casos, va a costar lo mismo que el actual zoo de Barcelona. Exactamente lo mismo. No hay que pensar que habría un mayor gasto.

Nosotros no somos solamente una gente sensible con la realidad de los animales, también con la realidad de los seres humanos y en especial los más desfavorecidos. Cuando escucho a veces el argumento de que "bueno, es que si quitáis los elefantes de aquí, solamente los ricos podrán ir a los safaris a ver los elefantes", mi respuesta es que "A día de hoy, solamente los ricos pueden ir al zoo de BCN una tarde". Hemos calculado que una familia de 5 integrantes, para pasar una tarde en el zoo, entre entradas y alguna chuchería más, se está gastando 100€. Una tarde. ¿Me van a decir a mí cómo puede hacer una familia que tiene 650€ de entrada, 700€ de entrada, 800€ de entrada, que no son pocas, para gastarse 100€ en una sola tarde? ¿Y las otras 29 tardes del mes, qué hacen? ¿Cómo podemos garantizar que estas familias puedan acceder al zoo si no pueden gastarse 100€ en una tarde? Por eso, cuando hablamos del tema financiero yo creo que hay que ir un poco más allá de si esto es gasto o no es gasto, sino si es útil o no es útil a la población en términos generales. Particularmente, no considero que un hospital sea un gasto, ni que una escuela sea un gasto ni que una carretera sea un gasto ni que transporte público sea un gasto... Más bien lo considero una inversión o una devolución de lo que es la administración a los impuestos que pagan la mayor parte de las personas en esta ciudad. Si el zoo se vuelve un espacio de provecho, creo que no hay ningún problema en que sea deficitario. Porque el zoo puede ser una forma de vehicular los esfuerzos de la ciudad de BCN por el medio ambiente, de la ecología, por la protección de los hábitats naturales. Es un debate que hay que tener, no lo tenemos del todo desarrollado porque lamentablemente el zoo no nos ha permitido ver sus cuentas. Cuando las veamos, probablemente podamos tener este debate.

TLP: No parece un planteamiento malo para los animales ¿A qué tanto revuelo en los círculos animalistas y veganos, entonces?

LA: Yo creo que es interesante el planteamiento desde una lógica vegana liberacionista. ¿Cuáles son los puntos que chirrían de ZOOXXI? Porque es verdad que chirrían. Ahí enfrento a la lógica vegana y digo "Quizá lo que chirría es la lógica vegana, y no un proyecto como ZOOXXI, que lo que pretende es ayudar animales". Desde el momento en que los animales van a estar mejor que como estaban antes, que la lógica vegana se oponga no es un problema de ZOOXXI, es un problema de la lógica vegana, en cualquier caso, o de la forma en que asumimos la lógica vegana.

TLP: Bueno, igual no es un problema de la lógica vegana...

LA: De algunos veganos que aplican esa lógica, sí. Una de las preguntas que hace poco me hacían era la del porqué usar la palabra "zoo" todavía... Bueno, te puedo dar muchas respuestas a esto. La primera es porque las palabras no maltratan a los animales. Es decir, los animales no sufren por las palabras, sufren por las acciones, por las opresiones que aplicamos sobre ellos. Ese es el problema que tenemos a veces cuando hacemos una homologación directa de otras luchas sociales o humanas, por ejemplo el insulto a una persona de otra raza, de otro género, por pertenecer a una minoría sexual o cosas por el estilo. Yo entiendo que ahí puede llegar a haber una aversión, una ofensa, una exclusión, de un ser humano simplemente porque se apliquen palabras que pueden acabar ofendiéndoles o que puedan acabar discriminándoles... En el caso de los animales eso no sucede, por lo cual el planteamiento de sí o no a la palabra zoo ni siquiera me parece un debate importante.

La segunda respuesta que doy es una respuesta desde el punto de vista del marketing. Yo vengo de ese mundo, lo conozco relativamente bien, y debo decir que si nos fijamos históricamente en cómo las marcas han reformado sus logotipos, eslóganes, marcas incluso, vemos que lo hacen con muchísimo dinero, con un poder económico brutal, o bien hacen modificaciones muy progresivas, año a año hasta que terminan cambiando el logo y dentro de 20 años el logotipo es completamente diferente, pero de año en año esa progresión no se fue notando. El principio del marketing que marca esto te dice que para meter ideas nuevas en un cerebro tienes que partir de las que ese cerebro ya tiene, que son el punto donde se agarra el puente hacia una nueva forma de ideas. Yo, que siempre reflexiono sobre el movimiento animalista a este respecto, es que el movimiento animalista tiende puentes con la sociedad para hacer llegar una serie de ideas, pero no se preocupa en si la sociedad tiene agarrada la otra parte del puente. La mayor parte de las cosas que tiramos caen al vacío, no llegan al otro lado. Porque el otro lado soltó desde el momento en que le dejó de interesar lo que le estás explicando. Lo importante de mandar mensajes y mercancías de un lado del puente para el otro, es que lleguen, no es mandarlos. El movimiento animalista ha comenzado a pensar que lo importante es mandar la información. Yo creo que tenemos que hacer un enfoque al revés, que hemos de tener mucha más preocupación, poner mucho más ahinco, en garantizar que del otro lado se esté teniendo también el puente porque si hay un puente, por mucho que una de las dos partes haga el doble de esfuerzo, si la otra suelta, ese puente no sirve para nada. Para empezar a deconstruir una idea que lleva 6000 años de arraigo en nuestra civilización, como son los zoológicos, tenemos que empezar a deconstruirla a partir de lo que la gente ya entiende que es un zoológico, no a partir de algo que no se entiende qué es.

Por ejemplo, ahora la gente recién está empezando a usar la palabra santuario. En el movimiento animalista la tenemos incorporadísima, pero cuando sales del movimiento animalista, hablas de santuario y la gente empieza a pensar en cosas de santería, en cosas religiosas, es la verdad. Cuando fuimos a Argentina por nuestro santuario, una zona de campo argentino, llegamos y ahí empezamos a hablar del santuario y se pensaban que hacíamos macumba, que usábamos las gallinas para tirar sangre por todos los lados y cosas por el estilo. Bueno, estoy poniendo un ejemplo. Un lugar, quizá, poco apartado de ciertas tendencias pero en términos generales de los seres humanos no saben muy bien qué es un santuario, o qué condiciones debería tener un santuario para serlo y no ser un zoo. ¿Qué lo diferencia? Porque yo mañana pongo un zoo y le pongo el nombre santuario y qué pasa... ¿Alguien me lo va a prohibir? Santuario Zoo de BCN. ¿Alguien me lo va a prohibir? No. Yo puedo usar el nombre que me dé la gana, ¿verdad? Los animalistas dirán: "Esto no es un santuario". Vale, pero yo le puse el nombre igual... Al final es una cuestión retórica. Creo que tenemos que relajarnos un poquito de esa parte más retórica. No puede ser que las palabras sean lo que nos moleste.

Finalmente, la palabra zoo, zoológico, es anterior a la existencia de estos lugares donde se encierra a los animales. Es el estudio de los animales en la naturaleza. Creo que no nos deberían haber robado esa palabra nunca. Es como cuando nos robaron la palabra "políticos"; parece que político solamente es aquel que es un cargo electo. No. Yo no. Yo soy político. No tengo partido, no soy cargo electo, pero no quiero que me roben la palabra político, porque a mí me parece una buena palabra. Yo creo que la palabra Zoo es una buena palabra. Lo que pasa es que, bueno... nos la han robado. Así que habrá que recuperarla.

TLP: Me has dicho que no os dejan ver las cuentas desde el Zoológico... ¿Hay más problemas de ese tipo con el Ayto. o el zoológico?

LA: Esto es una cosa que hay que explicar muy bien, porque mucha gente nos pregunta por qué tenemos tantos problemas con las asociaciones internacionales de zoológicos y acuarios, con la EAZA, etcétera.

Tenemos problemas porque el zoo se comporta como su franquiciado le dice que tiene que comportarse. Los Zoológicos que pertenecen al EAZA (Asociación Europea de Zoos y Acuarios, por sus siglas en inglés) son una franquicia de EAZA. Les dicen exactamente lo que tienen que hacer.

Hace poco, hubo un debate muy grande con unos delfines que trasladaron al zoo de Valencia y el coordinador del plan de conservación europeo de delfines, que pertenece justamente al EAZA, recomendó al zoo de BCN trasladar los delfines. La EAZA dice en su estatuto (tienen como una especie de régimen sancionador) que si no haces caso a la primera recomendación que te dan, te persiguen, y a la tercera te aíslan y te echan del EAZA. No sería bueno para el prestigio de una ciudad como Barcelona que se diga que se la ha echado. Por eso nosotros apostamos por irnos. Sin que nos echen. Pegar un portazo en ese lugar.

Ese lugar es como la mesa donde se sientan todos los traficantes legales de animales. La EAZA ha generado el tráfico ilegal de animales con un impuesto en el modelo europeo obligando a los zoológicos a comportarse de la manera que se comportan. Cuando se le pregunta a la EAZA por qué tienen que estar dentro de la EAZA, responde solamente con datos económicos. ¿Por qué tenemos que estar en la EAZA? Porque la rentabilidad, porque tal, porque salen con el beneficio, porque sacan nosequé... Sin embargo, la economía nunca está en la retórica del Zoo. Nunca vas a escuchar la economía. La retórica del Zoo es la educación, la ciencia, la ecología, la conservación... Sobre la economía, nada. A día de hoy en los zoos pasa como con tantísimas otras cosas. Los seres humanos promedio, que hemos sido más del barrio, normal, no tenemos acceso a cierta información. La verdad es esa. La verdad es que una gran mayoría de la información real de cómo funcionan las cosas no sabemos ni que existe. El ser humano promedio no sabe lo que es el TTIP, solamente sabe que hay gente en contra. No sabe lo que es la troika. La escucharon nombrar 40.000 veces, pero la gente promedio no sabe lo que es. En este caso pasa igual. La EAZA es como el TTIP de los zoológicos. Es lo que generó una ley paralela a las leyes generales. Se podría decir que es el monje gris, la mano que mece la cuna detrás de todas las prácticas inmorales y espantosas que tienen los zoológicos y acuarios. Por eso, para que un zoo realmente sea transparente, necesita ser un zoo donde las decisiones las tome la ciudad donde ese zoo está ubicado, y no un señor que viene aquí como pasó hace unos meses, que vino a Barcelona Gerald Dick. Él es el presidente de la WAZA (Asociación Mundial de Zoos y Acuarios, por sus siglas en inglés). Vino aquí a insultarnos y encima lo aplaudimos y le damos entrevistas en los diarios, porque vino a decir que el proceso que se está desarrollando en este momento para dialogar sobre el futuro del Zoo no es abierto ni participativo... ¿Hola? Realmente es un insulto en toda la cara.

Se ha creado una mesa de trabajo con todos los actores habidos y por haber, posibles, que podría haber. Desde la gente del lazo del Zoo, la gente de las universidades, la gente de los partidos políticos, de las ONGs, etcétera. Todo el mundo ahí sentado a ver qué vamos a hacer. ZOOXXI lleva 9 años de participación entre lo que puedo nombrar asambleas, diálogos, socialización a pie de calle y encima ahora nos vamos a un proceso de democracia participativa. Y este señor viene aquí y nos insulta en nuestra propia cara, viene aquí a hacer lobby para decirle al consistorio de Barcelona que no debe hacer lo que la gente quiere que se haga, que no se debe hacer eso, que se debe hacer lo que él diga que se debe hacer. Lo que la WAZA dice que se debe hacer.

Quieren celebrar su próximo congreso en Barcelona, justamente como una forma de hacer un contrapoder, un contralobby, al movimiento animalista y particularmente a la sociedad civil organizada que va a pedir el cambio del zoo. Y encima dentro de todas las perlitas que lanza dentro de la entrevista que le hacen en El Periódico llega a decir cosas como que los animalistas estamos locos porque queremos el cierre del zoo. No cita ni a un solo grupo que haya pedido eso hasta ahora, porque no lo hay. Hay grupúsculos...

TLP: Pero muchas voces se centran en eso, en que lo que hay que hacer es cerrar el zoológico, algo de razón tendrán...

Tienen toda la razón del mundo. Lo que pasa es que entre la razón y la posibilidad siempre hay bastante distancia. Creo que los activistas tenemos que volvernos gente de resultados, no gente de intenciones. Se puede ser activista siendo una persona de intenciones, yo no le digo a la gente lo que tiene que hacer o lo que tiene que dejar de hacer. Lo que sí digo es que desde mi hilo, por lo menos sobre la gente que compartimos espacio en ZOOXXI, creemos que el resultado debe ser el centro del activismo. Justamente la palabra activismo es la sublevación a la pasividad. Y la pasividad lo que hace es mantener el statu quo. Pedir lo imposible, también.

TLP: Entonces lo que hace es echar mano de esa debilidad del movimiento animalista...

LA: Exactamente. Lo que está haciendo un tipo como este, que no es ningún idiota, es aprovechar esos postulados, que no defienden animales, que defienden posturas, en definitiva, porque ni siquiera son capaces de entrar en un debate en profundidad ni hacer un buen listado de santuarios donde mandar los animales cuando el zoo se cierre.

Es evidente que estamos hablando de grupúsculos que lo que hacen es defenderse a sí mismos, defender su postura, su postureo animalista, pero no defender a los animales. Les importan un carajo los animales que están dentro del zoo y la prueba está en que nunca hicieron nada, pero recién ahora que hay gente haciendo algo empiezan de nuevo la retórica del cierre del zoo.

Quiero recordar que la asociación animalista Libera realizó más de 300 manifestaciones en la puerta del zoo de BCN y rara vez vimos acompañarnos estos grupúsculos que piden el cierre del zoo de Barcelona. Creo que es un acto de hipocresía bastante grande decir que ZOOXXI es un proyecto que se queda corto. ZOOXXI es un proyecto que va mucho más allá de lo que podríamos haber soñado hace algunos años.

Aquí el movimiento animalista es muy grande. La gente sensible con los derechos de los animales en Barcelona es mucha. Estamos hablando de colegios profesionales y universidades. Estamos hablando de asociaciones vecinales, etcétera... Nos hemos planteado un reto enorme, que es hacernos con el poder de ese espacio para que funcione en favor de la causa y no en contra como hoy en día.

Por eso digo: Claro que sí que es verdad que ese señor está usando de algún modo esa escisión que se hace en el movimiento con la gente que usa la retórica del cierre. El cierre siempre lo asocio a la palabra retórica porque es realmente lo único que tiene. El cierre no es un proyecto de cierre. Es retórica. Es decir la palabra cierre solamente. Por eso digo que al final esta gente lo que termina haciendo es alimentar a estos lobistas que saben muy bien cómo usar eso, saben muy bien cómo empoderarlo. Y lo que está haciendo este señor es, justamente desde la manipulación, decir abiertamente que aquí lo que estamos pidiendo es el cierre del zoo. Él sabe perfectamente que no es así, me consta que tiene informes muy claros de quién es ZOOXXI, de quiénes estamos detrás, de qué es lo que estamos pidiendo, pero sin embargo aprovecha ese espacio para poder hacer esto.

Y luego una de las perlitas de esta entrevista es cuando dice que tiene un problema con la palabra libertad. Es fantástico. No tengo ninguna duda que tiene un problema: no la ha comprendido. Dice que es un término únicamente humano; sin embargo no hay un solo estudio científico en el mundo que demuestre que los animales no distinguen la libertad de la falta de esta. En cambio, hay muchos en el sentido contrario. Sin ir más lejos, en un sentido científico, creo que de 2012, la universidad de Cambridge sacó su famosa declaración de Cambridge a favor de la autoconsciencia de los animales. Los mayores neurocientíficos del mundo se reunieron allí para dar esta información a la sociedad. Lo que es curioso es la poca reacción social que hubo a una información tan importante como esta, porque en la ciencia ya prácticamente no hay dudas en ese sentido. Hay un acuerdo bastante amplio en materia de que los animales son capaces de tener consciencia de sí mismos y de relacionarse consigo mismo en tiempo y espacio, por lo cual es evidente que un animal se proyecta en el futuro y es evidente que ese animal reconoce la falta de libertad y no la desea.

 

Mira, este señor, tampoco nos llevemos las manos a la cabeza, ya sabíamos lo que había, él fue presidente de la WWF, que tuvo como presidente de honor al rey de España... Sí, claro, lo echaron cuando se enteraron de que cazaba a los elefantes. Pero es que el rey caza elefantes desde hace muchísimo. Y la WWF en este momento está haciendo lobbys en CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, por sus siglas en inglés), Johannesburgo, en contra de que los elefantes pasen al apéndice uno de CITES y tengan el máximo nivel de protección dentro del convenio CITES. Sin embargo, tuvieron la hipocresía de sacarse al rey de encima cuando estaba en el ojo de la tormenta. Un tipo que fue taurino de toda la vida y que ha matado todo tipo de animales por su afición a la caza. Es evidente que hay un lobby que se disfraza de ecologista, de proteccionista, de conservacionista, etc, pero que es un lobby que trabaja por los intereses de quienes desean todo lo contrario, que es seguir explotando la naturaleza sin límite. Sin ir más lejos, hace poco también en Johannesburgo, CITES reconoció públicamente que como mínimo 115 elefantes en los últimos 5 años habían sido extraídos de la naturaleza para ser llevados a zoos. Y lo dice CITES, ¿Eh? que no son, digamos, sospechosos de veganos radicales ni nada por el estilo (ríe).

El convenio CITES es el que regula la forma en que vamos a matar animales o, mejor dicho, comercializar sus productos derivados. O sea que no vamos a pensar en CITES como un lobby vegano... Por eso, estos grandes monjes grises que son los que mueven todo este comercio legal... tráfico, mejor dicho, no comercio, tráfico legal, de animales por Europa, son los mayores responsables de que estemos en la situación en la que estamos. A mí me hizo bastante gracia, debo decir, porque este señor no sabía en qué lugar estaba cuando vino a decir que tenía un problema con la palabra libertad.

TLP: Volviendo a la recogida de firmas: ¿Cuántas hacen falta?

LA: 14.000. Mínimo. Pero nosotros nos hemos propuesto unas cuantas más.

TLP: ¿Sirve cualquier firma?

LA: No. Hay que tener en cuenta que es una firma muy complicada de conseguir. No es como la firma de change. Hay peticiones que no tienen 10.000 firmas en change después de un año. Nosotros vamos a tener que conseguir 14.000 firmas reales de gente que viva en Barcelona, que esté empadronada, que sea mayor de 16 años...

TLP: ¿Solo sirven mayores de 16 años de BCN?

LA: Solo mayores de 16 años, empadronados en BCN y con pasaporte europeo.

 

 


 

 

En estos momentos, ya se puede firmar por el proyecto ZOOXXI. Se puede encontrar más información en su página web: zooxxi.org